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Teoría › Épocas y compositores › Las épocas comparadas: tabla de criterios

Lección 9 de 9 · Épocas y compositores

Las épocas comparadas: tabla de criterios

Fijar las diferencias cruzando todas las épocas parámetro a parámetro.

Nivel 3Rinde pronto

Es la lección que convierte todo el bloque en decisiones de sonido concretas y la que se queda en la memoria.

Empecemos por lo obvio

Las ocho lecciones anteriores van en vertical, época por época. Esta va en horizontal: toma un parámetro y lo recorre de principio a fin, que es la forma más eficaz de fijar las diferencias y la que mejor prepara para un examen o una audición.

La armonía, de época en época

En el Renacimiento manda el sistema modal y la disonancia está reglamentada. En el Barroco se consolida la tonalidad con funciones claras y el bajo continuo como soporte. En el Clasicismo la armonía se simplifica al máximo y la modulación adquiere función formal. En el Romanticismo el cromatismo estira la tonalidad y aplaza las resoluciones. En el Impresionismo el acorde vale por su color y no por su función. Y en el siglo XX conviven la atonalidad organizada por series y el retorno a centros tonales con disonancia libre.

La textura

Polifonía de voces iguales en el Renacimiento. Melodía acompañada sobre bajo continuo alternando con contrapunto imitativo en el Barroco. Melodía acompañada clara y transparente en el Clasicismo. Melodía acompañada con contramelodías y acompañamientos elaborados en el Romanticismo. Capas de color y registro en el Impresionismo. Y en el siglo XX de todo: desde los puntos aislados de Webern hasta las masas sonoras de Ligeti.

Monofoníauna sola línea, sin acompañamientoHomofoníauna melodía manda; el resto acompañaPolifoníavarias líneas independientes a la vez
Los tres tipos básicos, que recorren todas las épocas en proporciones distintas. Reconocerlos de oído sitúa la obra antes de cualquier otro criterio.

El vibrato, el rubato y la dinámica

Este es el apartado que de verdad cambia cómo tocas. Vibrato: nulo o mínimo en Renacimiento, ornamental en Barroco, moderado en Clasicismo, continuo en Romanticismo, de color en Impresionismo, y escrito cuando toca en el siglo XX. Rubato: inexistente en Renacimiento y Barroco, nulo en Clasicismo, central en Romanticismo, flexible sin retórica en Impresionismo, prohibido salvo indicación en el siglo XX. Dinámica: estable, en bloques, diferenciada, progresiva y de rango amplio, de matices bajos, y extrema y detallada, respectivamente.

Cuánto aporta el intérprete

Es la curva más útil de todo el bloque y va en forma de U invertida al revés: muchísimo en el Barroco, donde se improvisa el continuo y la ornamentación; bastante en el Renacimiento, donde no hay indicaciones; moderado en el Clasicismo; poco en el Romanticismo, donde el compositor ya ha escrito sus intenciones; y mínimo en el siglo XX, donde está todo prescrito. Saber dónde estás en esa curva te dice cuánto criterio propio puedes y debes aportar.

La plantilla y el tamaño

De cuatro a seis voces en el Renacimiento. De quince a veinticinco músicos en el Barroco. Unos treinta y cinco en el Clasicismo. De sesenta a más de cien en el Romanticismo. Alrededor de noventa con color muy variado en el Impresionismo. Y en el siglo XX cualquier cosa: desde un solo instrumento hasta plantillas enormes, pasando por combinaciones inventadas para una sola obra.

Cómo usar esto en una audición

Antes de tocar cada pasaje de tu lista, escribe en una línea su época y las tres decisiones que se derivan: cuánto vibrato, cuánto rubato, qué tipo de articulación. Eso es todo lo que necesitas llevar a la cabeza el día de la prueba, y es exactamente lo que distingue a quien ha trabajado el estilo de quien solo ha trabajado las notas.

Dónde te lo vas a encontrar tocando

Haz este ejercicio con tus diecinueve pasajes. Son cinco épocas distintas y cinco criterios de sonido distintos, y tenerlo escrito es la diferencia entre una audición coherente y una lista de notas bien tocadas.

Práctica de tabla propia

Práctica de teoría · sin instrumento

Papel y tu lista de repertorio. Esta práctica se hace una vez y se consulta siempre.

  1. Haz una tabla con tus obras en filas y vibrato, rubato, articulación y dinámica en columnas.
  2. Rellénala a partir de la época de cada obra.
  3. Toca el mismo pasaje aplicando el criterio de otra época y escucha el desajuste.
  4. Pega la tabla donde estudias y revísala antes de cada sesión.

Cómo se corrige. Comprueba si la tabla te permite decidir el sonido de una obra nueva sin volver a las lecciones; si sí, el bloque está asimilado.

Curiosidades

Nada de esto hace falta para tocar tu instrumento. Está aquí porque explica el porqué de lo anterior, o porque a mucha gente le pica la curiosidad. Sáltatelo sin ningún problema.

La interpretación historicista también es una interpretación

Los criterios de época se reconstruyen a partir de tratados, instrumentos conservados y deducción, no de grabaciones, porque antes de 1900 no hay ninguna. Eso significa que tocar historicista es una propuesta razonada y discutible, no una verdad, y que sus criterios han cambiado bastante en los últimos cuarenta años.

Las primeras grabaciones sorprenden

Los registros de los años veinte y treinta muestran tempos más rápidos, portamentos abundantes y un vibrato más estrecho de lo que hoy consideramos romántico. Escuchar aquello es la mejor cura contra la idea de que existe una única manera correcta de tocar el repertorio del XIX.

Si te has perdido

Si la tabla completa te parece mucho, haz solo la columna del vibrato. Es el parámetro que más cambia entre épocas y el que más se nota cuando está mal elegido.

Criterio para superarla

Tu tabla de criterios por obra, completa y colgada donde estudias.

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