Curso cero
Nunca has tocado nada. Empieza aquí.
Cuatro semanas, siete minutos al día, y al final del mes tocas una pieza que alguien reconoce. No hace falta saber leer música: eso se aprende en paralelo y solo lo imprescindible. No hace falta tener instrumento todavía: la primera decisión es justamente cuál.
Lo primero, con franqueza
Entre el sesenta y el ochenta por ciento de quienes empiezan un instrumento de adultos lo dejan antes de dos meses. Casi nunca es por falta de talento: es porque las primeras semanas no suenan a nada y nadie avisa de que eso es normal. Todo este curso está diseñado alrededor de ese problema.
Cómo está construido
Siete minutos, no una hora
La sesión diaria dura siete minutos y está cronometrada. No es una versión reducida de una clase de verdad: es la duración que la gente sostiene sin fallar un día, y la constancia importa muchísimo más que la duración. Si un día te apetece seguir, sigue; pero el compromiso son siete minutos.
Una cosa cada vez
En las primeras semanas nunca se juntan dos dificultades nuevas. En los instrumentos de arco eso significa tres semanas sin usar la mano izquierda para nada: solo cuerdas al aire. Parece lento y es justo lo contrario, porque evita el atasco que hace abandonar a la mayoría.
Siempre suena a música
Todos los ejercicios llevan una base grabada detrás. Aunque solo toques dos notas, suenan dentro de algo que se reconoce como música. Es la diferencia entre practicar y hacer escalas en el vacío.
No se mide la afinación todavía
Durante el Nivel 0, los criterios son de pulso, de regularidad y de sonido. La afinación llega después. Medir afinación en la semana uno solo consigue desanimar a alguien que todavía no tiene las herramientas para corregirla.
Elige instrumento
Puedes hacer la primera semana de dos instrumentos distintos y quedarte con el que te enganche. Cada uno dice con claridad qué tiene de difícil, no solo qué tiene de bonito.
Violín
El que más tarda en sonar bien y el que más repertorio tiene.
clave de sol
Viola
Menos candidatos por plaza y una clave propia desde el primer día.
clave de do en tercera
Violonchelo
Se toca sentado y con el peso del brazo a favor: el sonido llega antes.
clave de fa en cuarta
Contrabajo
El único de los cinco en el que la primera sesión ya suena a grupo.
clave de fa en cuarta, sonando una octava más grave
Piano
La nota siempre afina, así que el avance se oye desde el primer día.
clave de sol y clave de fa a la vez
Guitarra clásica
Música completa desde la primera semana y una técnica que sirve para cualquier estilo.
clave de sol, sonando una octava más grave
Guitarra eléctrica
La recompensa más rápida del curso: un riff reconocible el primer día.
clave de sol y tablatura, sonando una octava más grave
Qué pasa cuando terminas
Al acabar las cuatro semanas entras en el Nivel 1 y empieza la formación por rutas, con las técnicas, sus criterios y el repertorio. Y en paralelo, si quieres, el bloque de teoría, del que a estas alturas solo necesitas las cuatro primeras lecciones.