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Teoría › Épocas y compositores › Renacimiento: la polifonía vocal

Lección 2 de 9 · Épocas y compositores

Renacimiento: la polifonía vocal

Reconocer el lenguaje polifónico renacentista y a sus compositores principales.

Nivel 3Por amor al arte

Es la base del contrapunto y de todo lo que viene después, pero rara vez lo tocarás en una audición de orquesta.

Empecemos por lo obvio

Durante doscientos años, la música culta europea fue ante todo música vocal a varias voces iguales, sin melodía principal y sin acompañamiento. Suena lejano, y sin embargo es de donde salen las reglas de contrapunto que todavía se enseñan.

Cuándo y qué pasó antes

El Renacimiento musical ocupa aproximadamente de 1400 a 1600. Antes está la Edad Media: el canto gregoriano monofónico, la polifonía primitiva de la escuela de Notre Dame con Léonin y Pérotin hacia 1200, y el Ars Nova del siglo XIV, cuyo gran nombre es Guillaume de Machaut, que murió en 1377 y escribió la primera misa polifónica completa atribuida a un solo autor.

El lenguaje: modal, no tonal

No hay tonalidad en el sentido moderno: manda el sistema modal, con sus ocho modos eclesiásticos, y las cadencias no son dominante-tónica sino fórmulas melódicas convenidas. La disonancia está regulada con enorme precisión: solo puede aparecer de paso o preparada, y siempre resuelve. Ese control estricto es el origen literal del contrapunto de especies que se estudia en los conservatorios.

La textura: polifonía de voces iguales

Cuatro, cinco o seis voces, todas con el mismo peso melódico, entrando por imitación una tras otra con el mismo material. No hay melodía acompañada ni jerarquía: nadie manda. Para un intérprete moderno esto es contraintuitivo, porque toda su formación le ha enseñado a buscar la melodía principal, y aquí no existe.

Qué pide al intérprete

Sonido plano y sin vibrato o con muy poco, porque el vibrato ensucia la afinación de los acordes que se forman al cruzarse las voces. Dinámica estable, sin crescendos largos, que son un recurso posterior. Y una atención absoluta a la afinación vertical: en esta música una tercera mal afinada se oye como un error estructural y no como un detalle.

Josquin des Prez, hacia 1450–1521

El compositor de referencia de la primera mitad del periodo y el más admirado de su tiempo; Lutero dijo de él que era dueño de las notas y no al revés. Su peculiaridad es la imitación sistemática: toma una frase del texto, la pasa por todas las voces y después cambia de material, de modo que la forma musical sigue la frase del texto. Frente a sus predecesores flamencos, que construían con un cantus firmus largo y artificios de canon, Josquin busca claridad y declamación.

Palestrina, 1525–1594

El polifonista romano convertido en modelo de escuela. Su peculiaridad es el equilibrio: líneas de perfil suave, predominio del movimiento por grados conjuntos, saltos siempre compensados en dirección contraria, disonancias meticulosamente preparadas. Esa regularidad es la razón de que Fux lo tomara como base de su tratado de contrapunto en 1725, y de que todavía hoy estudiemos las especies con su estilo como referencia. Suena sereno porque está construido para no sobresaltar.

Orlando di Lasso y Tomás Luis de Victoria

Lasso, 1532–1594, es el más versátil y el más cosmopolita: trabajó en Italia, Francia y Múnich, escribió en cuatro idiomas y pasa del madrigal humorístico al motete penitencial con una libertad expresiva que Palestrina no se permite. Victoria, 1548–1611, es el gran polifonista español: menos voces activas, más bloques homofónicos, un uso del cromatismo y de la disonancia claramente más dramático, y una intensidad que se explica porque escribió casi exclusivamente música litúrgica.

Gesualdo y el final del periodo

Carlo Gesualdo, 1566–1613, es el caso extremo y la mejor prueba de que las épocas no son bloques homogéneos: sus madrigales usan un cromatismo tan violento que no se volvió a oír nada parecido hasta el siglo XX. Con Monteverdi, que publica madrigales en este lenguaje y después inventa otro, el Renacimiento se desborda y empieza el Barroco.

Dónde te lo vas a encontrar tocando

Si cantas en un coro o tocas en un conjunto de música antigua, aquí está todo. En orquesta sinfónica aparece indirectamente: el coral final de la Primera de Brahms es un homenaje deliberado a esta tradición.

Práctica de escucha polifónica

Práctica de teoría · sin instrumento

Una grabación de un motete a cuatro o cinco voces y la partitura si la consigues.

  1. Escucha la obra siguiendo solo una voz interior de principio a fin.
  2. Repite con otra voz distinta; comprobarás que ambas tienen sentido por sí solas.
  3. Localiza las entradas por imitación y anota el intervalo de imitación.
  4. Canta una de las voces internas con la grabación sonando.

Cómo se corrige. Comprueba si consigues seguir una voz interior sin que la melodía superior te arrastre; es la señal de que oyes polifonía y no melodía acompañada.

Curiosidades

Nada de esto hace falta para tocar tu instrumento. Está aquí porque explica el porqué de lo anterior, o porque a mucha gente le pica la curiosidad. Sáltatelo sin ningún problema.

Las partituras no existían como tal

Los cantores leían de libros de coro enormes o de partes separadas, y nadie veía las cuatro voces alineadas en vertical: la partitura moderna, con los sistemas superpuestos, es un invento posterior. Eso significa que esta música se compuso y se cantó pensando horizontalmente, voz a voz, que es exactamente lo contrario de cómo la leemos hoy.

El tempo lo marcaba el cuerpo

No había metrónomo ni indicación de tempo. La unidad de referencia era el tactus, que se equiparaba al pulso del corazón de una persona tranquila: entre sesenta y ochenta golpes por minuto. Es una medida sorprendentemente estable, y explica por qué tanta música de este periodo se mueve en un rango de tempos tan estrecho.

Si te has perdido

Si el lenguaje modal te resulta opaco, déjalo y vuelve después de haber hecho el módulo de contrapunto. Esta lección se entiende mucho mejor con las especies ya trabajadas.

Criterio para superarla

Un motete seguido voz a voz, con las entradas de imitación localizadas.

2 intentos correctos