Teoría › Grafía y lectura › Compases simples, compuestos y de amalgama
Lección 3 de 7 · Grafía y lectura
Compases simples, compuestos y de amalgama
Saber qué figura lleva el pulso en cualquier indicación de compás.
Nivel 1Imprescindible
Equivocarse aquí descoloca la obra entera, no una nota. Hace falta en cuanto sales de las piezas más elementales.
Empecemos por lo obvio
Las dos cifras del principio de una partitura no son una fracción, aunque lo parezcan. Son dos informaciones distintas apiladas, y leerlas bien cambia por completo cómo suena lo que tocas. La mala noticia es que la regla cambia según el tipo de compás. La buena es que solo hay tres tipos.
Compases simples: la cifra de abajo dice la verdad
En un compás simple, el número de arriba dice cuántos pulsos hay y el de abajo qué figura vale un pulso, usando un código donde 4 significa negra, 2 blanca y 8 corchea. Un 3/4 son tres pulsos de negra. Un 2/2, dos pulsos de blanca. Cada pulso se divide de forma natural en dos mitades. Hasta aquí, todo encaja con la intuición.
Compases compuestos: la cifra de abajo engaña
Aquí está el punto donde casi todo el mundo se equivoca la primera vez. En un 6/8 no hay seis pulsos de corchea: hay DOS pulsos, y cada uno vale una negra con puntillo, es decir, tres corcheas. La cifra de abajo ya no indica el pulso sino su tercera parte. La manera de reconocer un compuesto es que el número de arriba sea divisible por tres y mayor que tres: 6, 9 y 12. Un 6/8 se dirige en dos, un 9/8 en tres y un 12/8 en cuatro.
Por qué esto importa tanto
Un 6/8 contado en seis suena plano y mecánico; contado en dos, respira. Y al revés: un 3/4 contado como si fuera compuesto se arrastra. Lo que estás eligiendo al decidir el pulso no es una convención de escritura, es el carácter de la pieza. Por eso la primera pregunta ante una partitura nueva no es qué notas hay, sino cuántos pulsos tiene el compás y qué figura los lleva.
Compases de amalgama: pulsos que no son todos iguales
Un 5/8 o un 7/8 no se pueden repartir en pulsos iguales, así que suman grupos desiguales. Un 7/8 puede ser 3+2+2, 2+2+3 o 2+3+2, y cada agrupación suena a música distinta. La partitura a veces lo indica con la forma de agrupar las barras de las corcheas, y cuando no lo hace, hay que deducirlo de los acentos y escribirlo encima del pentagrama antes de tocar. Son frecuentes en la música de Bartók, Stravinski y en el folclore balcánico y español.
Dónde te lo vas a encontrar tocando
El Scherzo de Mendelssohn que está en tu lista de repertorio está en 3/8 y se dirige en uno: un solo pulso por compás. Si lo cuentas en tres a la velocidad real, es ingobernable. Ese pasaje es justo el caso donde entender el compás vale más que cualquier cantidad de horas de estudio mecánico.
Práctica de identificación, con el pie
Práctica de teoría · sin instrumento
Aquí sí entra el cuerpo, pero todavía no el instrumento: marcando el pulso con el pie y contando en voz alta.
- La aplicación te muestra quince indicaciones de compás y respondes cuántos pulsos hay y qué figura los lleva.
- Para cada una, marca el pulso con el pie mientras cuentas la subdivisión en voz alta.
- En los de amalgama, decide la agrupación y dila antes de empezar a marcar.
Cómo se corrige. El ejercicio distingue entre fallar el número de pulsos y fallar la figura, que indican problemas distintos.
Si te has perdido
Si los compuestos no te entran, haz solo esto: pon un metrónomo a sesenta y canta «uno-dos-tres, dos-dos-tres» encima de cada clic. Eso es un 6/8. Cuando lo tengas en el cuerpo, vuelve a la teoría.
Criterio para superarla
Quince compases clasificados sin error, incluyendo tres compuestos y dos de amalgama.
2 intentos correctos