Teoría › Contrapunto › Contrapunto invertible
Lección 4 de 5 · Contrapunto
Contrapunto invertible
Escribir pasajes que funcionen intercambiando las voces.
Nivel 4Por amor al arte
Técnica necesaria para escribir una fuga. Como intérprete, basta con saber que existe.
Empecemos por lo obvio
Contrapunto invertible significa que lo que está arriba puede pasar abajo y seguir funcionando. Suena a juego de ingenio y es, muy concretamente, lo que permite que una fuga reutilice el mismo material una y otra vez sin que suene repetido.
El problema de la quinta
Al invertir a la octava, cada intervalo se convierte en su complementario: la tercera pasa a sexta, la segunda a séptima, y la quinta pasa a cuarta. Y ahí está el problema, porque la cuarta contra el bajo es disonante. Por eso, al escribir invertible a la octava, hay que evitar las quintas o tratarlas desde el principio como si fueran disonancias que habrá que preparar.
A la décima y a la duodécima
Existen otras inversiones, y cada una cambia la tabla de equivalencias. A la duodécima, por ejemplo, la quinta se convierte en octava, lo que resuelve el problema anterior pero crea otros. Conocer qué inversión se está usando es imprescindible para analizar una fuga, porque explica por qué el contrasujeto está escrito como está.
Doble y triple
Con dos voces se llama doble contrapunto y hay dos combinaciones posibles. Con tres, triple contrapunto, y las combinaciones suben a seis. Cada una tiene que funcionar, lo que impone restricciones considerables. Bach escribió fugas con triple contrapunto que funcionan en las seis disposiciones, y conviene verlo al menos una vez para entender de qué nivel de artesanía estamos hablando.
Dónde te lo vas a encontrar tocando
Cuando en una fuga oyes el mismo material pero el tema está ahora en el bajo y lo que estaba abajo suena arriba, eso es contrapunto invertible. Reconocerlo cambia por completo cómo escuchas el Arte de la fuga o cualquier final fugado de Mozart.
Práctica de inversión
Práctica de teoría · sin instrumento
Papel, escribiendo las dos versiones una debajo de otra.
- Cuatro compases a dos voces. Escribes la inversión completa debajo.
- Comprueba cada intervalo en su versión invertida antes de darlo por bueno.
- Canta las dos versiones para confirmar que las dos se sostienen.
- Completa la tabla de qué intervalo resulta de cada uno al invertir a la octava, a la décima y a la duodécima.
Cómo se corrige. Señala los intervalos que fallan solo en la versión invertida, que son los que se escapan al revisar únicamente el original.
Curiosidades
Nada de esto hace falta para tocar tu instrumento. Está aquí porque explica el porqué de lo anterior, o porque a mucha gente le pica la curiosidad. Sáltatelo sin ningún problema.
Mozart lo usó para lucirse
El final de la Sinfonía Júpiter combina cinco temas simultáneos en contrapunto invertible, de manera que aparecen en distintas disposiciones a lo largo de la coda. Es una de las demostraciones de artesanía más citadas de la historia de la música, y dura apenas unos compases.
Si te has perdido
Si te atascas, trabaja solo a la octava y con dos voces. Las otras inversiones son variaciones del mismo principio y no aportan nada nuevo hasta que esa esté clara.
Criterio para superarla
Cuatro compases que funcionan en las dos disposiciones, sin cuartas sin preparar.
2 intentos correctos