Orientarse en un mástil larguísimo con referencias fijas.
Nivel 12–4 meses15 min por sesión
Práctica con el instrumento
Por qué esto importa en el contrabajo
El mástil del contrabajo mide más de un metro y no hay trastes. La solución tradicional es numerar posiciones desde la media posición, con referencias físicas: el talón del mástil, el armónico de la octava y la sensación de apertura de la mano. Sin ese mapa, la afinación es adivinanza.
Cómo se trabaja
Localiza la media posición: primer dedo un semitono por encima de la cuerda al aire.
Recorre media, primera, segunda y tercera posición tocando siempre la misma secuencia 1-2-4.
Memoriza el talón del mástil como referencia física de la posición media-alta.
Toca los armónicos naturales y asócialos a su posición: son balizas que suenan solas.
Pasajes reales que obliguen a moverse, lentos, parando a comprobar.
La sesión, minuto a minuto
Quince minutos. Es trabajo de mapa: saber dónde estás sin mirar.
0–4 minMedia posición y primera, alternando, con comprobación al aire.4–9 minLas cuatro primeras posiciones, parando en cada una.9–13 minEl armónico de octava como referencia central del mástil.13–15 minUn pasaje sencillo escrito en media posición.
Ejercicios
Cada uno se puede escuchar, repetir en bucle y cambiar de tempo. También puedes descargarlo en MusicXML o abrirlo en el analizador.
Media posición
La posición más usada del contrabajo y la que menos se enseña.
Qué escuchar. En media posición el primer dedo está a un semitono de la cejilla. Toda la música en bemoles vive aquí.
Cuándo subir el tempo. Cuando la posición salga afinada sin mirar.
Las cuatro primeras posiciones
Recorrer el mástil con puntos fijos.
Qué escuchar. Cada posición está a medio tono o un tono de la anterior. En un mástil de un metro, eso son cuatro centímetros: la precisión importa el doble.
Cuándo subir el tempo. Cuando las nueve notas salgan afinadas sin corregir ninguna.
El error de abajo es afinación aproximada: escúchalo una vez y luego vuelve a la versión buena.
El armónico que divide el mástil
Tener un punto cero fiable a mitad de la cuerda.
Qué escuchar. El armónico suena solo si tocas el punto exacto. Es el afinador que llevas incorporado en el instrumento.
Cuándo subir el tempo. Cuando el armónico salga a la primera las cinco veces.
Si te pasa esto, es por esto
Te pierdes en el mástil
Te faltan referencias físicas. Marca con cinta el talón del mástil y el armónico de octava durante las primeras semanas.
Afinas bien abajo y mal arriba
Las distancias se reducen a la mitad al subir. Comprueba cada posición contra una cuerda al aire.
Miras siempre la mano
Normal al principio, pero hay que quitarlo pronto: en orquesta se mira la partitura. Trabaja con los ojos cerrados un minuto de cada cinco.
Tu primera victoria
Encuentras el armónico de la octava con los ojos cerrados: ya tienes tu primera baliza.
Lo que sale mal
Aprender posiciones de memoria sin referencia
Sin un punto físico o auditivo que confirme, se desplaza todo con los días.
No usar los armónicos
Son gratis y suenan solos. Ignorarlos es trabajar a ciegas.
Saltarse la media posición
Aparece constantemente en el repertorio orquestal.
Criterio para superarlo
Escala de dos octavas recorriendo cuatro posiciones, afinada, sin mirar la mano.
2–4 meses15 min/día
Qué desbloquea
El repertorio de orquesta, que se mueve por todo el mástil.