Teoría › Análisis y formas › Forma sonata
Lección 4 de 7 · Análisis y formas
Forma sonata
Reconocer las secciones y entender la tensión tonal que las organiza.
Nivel 3Rinde pronto
Estructura la mitad del repertorio sinfónico y camerístico que vas a tocar. Entenderla cambia cómo se toca.
Empecemos por lo obvio
La forma sonata tiene fama de complicada porque se suele enseñar como una lista de secciones que hay que memorizar. Es mucho más fácil de entender si se cuenta como lo que es: un conflicto que se plantea, se agrava y se resuelve.
El conflicto es tonal, no temático
La exposición presenta un primer tema en la tónica y un segundo en otra tonalidad, normalmente la dominante o la relativa mayor. Ese desplazamiento es el problema que la obra tiene que resolver. No es que haya dos temas que contrastan: es que uno de ellos está en el sitio equivocado y hay que traerlo a casa.
El desarrollo agrava el problema
Fragmenta el material, lo pasa por tonalidades lejanas y lo somete a tensión. No suele presentar temas nuevos: trabaja los que ya hay. Termina casi siempre con una dominante prolongada, a veces durante muchos compases, que prepara el regreso y que es el punto de máxima expectativa de todo el movimiento.
La reexposición resuelve, y ahí está el clímax
Vuelve el primer tema en la tónica, lo que se oye como un regreso a casa. Pero el momento verdaderamente decisivo llega después: cuando el segundo tema, que en la exposición estaba en otra tonalidad, aparece ahora también en la tónica. Ahí se resuelve el conflicto planteado al principio, y ese es el clímax formal aunque no coincida con el clímax dinámico.
Cómo se analiza en diez minutos
Localiza el segundo tema de la exposición y anota su tonalidad. Busca el mismo tema en la reexposición y comprueba que ahora está en la tónica. Marca el final del desarrollo por la dominante prolongada. Con esos tres puntos tienes el mapa entero, y todo lo demás se coloca alrededor.
Dónde te lo vas a encontrar tocando
Los primeros movimientos de Mozart, Beethoven y Brahms de tu lista son todos forma sonata. Saber si el pasaje que tocas pertenece a la exposición o a la reexposición te dice si estás planteando el problema o resolviéndolo, y eso cambia el carácter.
Práctica de mapa formal
Práctica de teoría · sin instrumento
Partitura, lápiz y grabación. Escucha el movimiento entero antes de marcar nada.
- Un primer movimiento clásico: marcas las secciones con número de compás y tonalidad.
- Localiza el segundo tema en la exposición y en la reexposición, y compara tonalidades.
- Marca la dominante prolongada que cierra el desarrollo.
- Tres reexposiciones distintas: señalas qué cambia respecto a la exposición y por qué.
Cómo se corrige. Verifica sobre todo que has localizado el segundo tema en sus dos apariciones, que es el eje del análisis.
Curiosidades
Nada de esto hace falta para tocar tu instrumento. Está aquí porque explica el porqué de lo anterior, o porque a mucha gente le pica la curiosidad. Sáltatelo sin ningún problema.
Nadie la llamó forma sonata mientras se escribía
El término y su descripción canónica son del siglo XIX, formulados sobre todo por Adolf Bernhard Marx hacia 1840, cuando la forma llevaba casi un siglo usándose. Haydn y Mozart no pensaban «ahora viene el desarrollo»: trabajaban con convenciones heredadas que alguien sistematizó mucho después.
Si te has perdido
Si te pierdes en el desarrollo, no te preocupes: es la sección más libre y la más difícil de seguir. Asegura exposición y reexposición, que son las que se pueden mapear con precisión, y el desarrollo quedará por eliminación.
Criterio para superarla
Un movimiento completo mapeado, con el segundo tema localizado en ambas apariciones.
2 intentos correctos